jueves, 20 de febrero de 2014

capitulo 5 tapando el sol con los dedos

                                   

           holaaa, aca les dejo el cap 5, espero que les guste , es largo y esta con bastante evento nuevo asi que espero poder leer sus opiniones para saber si les va gustando, gracias :)





                                              Capitulo 5
   
   El hospital últimamente estaba calmo, hace ya unos 2 días que prácticamente habitaba en el lugar acompañando a mi abuela.
   Las enfermeras ya habían dejado de tomarme importancia y el recepcionista ya no me preguntaba a donde iba cuando me dirigía a las habitaciones.  Es raro lo que una confianza de tan poco tiempo otorga, el verme merodeando hace 2 días, ¿en que me hace menos peligrosa que la primera vez que cruce por la puerta? Quizás soy muy exagerada, pero no creo en la confianza a corto plazo, debo igualmente  reconocer, que se me tornaría muy molesto explicar siempre por que estoy ahí.
  Los médicos de vez en cuando me dirigían la palabra para decirme el estado de mi abuela  aunque por ser menor de edad, la mayoría de las situaciones se la explicaban a Marlene, quien venia periódicamente a hacerme compañía y me cambiaba de turnos mientras estaba en la escuela. Por mi, no hubiera ido, pero la insistencia de Marlene por que no perdiera días de clase se me hizo imposible de rechazar.
  A todo esto, no había intercambiado en varios días el cuaderno con Tom, por lo que al sentirme un tanto culpable le mande un mensaje diciendo que hoy si iría a la hora de siempre, Ya que Marlene se quedaría un rato más con mi abuela.
  Debo decir, ademas   que estaba sumamente preocupada por la abuela, los médicos poco me decían a mi y ella se estaba dedicando a decirme que estaba en un estado “delicado”, lo que supuse era para calmarme un poco, pero siento como si todo estuviera sucediendo demasiado rápido.
  Desperté de mi mente y vi. A una agitada Marlene que me decía que corra ya al colegio, que estaba llegando tarde. Yo con la misma serenidad de siempre, sin tomar mucho en cuenta su nerviosismo, tome mis cosas y me fui.
  Otra vez las 17:00 hs. en punto, el sol poco otorgaba de su calidez y nuevamente Tom se encontraba en la puerta de siempre de brazos cruzados y vista al frente.
  Me acerque ya sin tanta precaución como otras veces, (ya no me era tan extraño). si, lo se, la señorita no confianza a corto plazo, ya confia en él. suena hipocrita, pero bajo mi cuidado no hay nada que Tom quiera romper o herir. por lo cual  me dispuse a saludarlo en una voz mas bien baja.
-        hola, ¿como andas?
-        Hola leonita, bien bien, ¿y vos? perdón por desaparecer los otros días pero estabas hablando por celular, a mi también me llamaron que tenia que irme así que para no molestarte me fui y deje la nota, con lápiz para que la pudieras borrar. Ahora sos libre de pegarme, vetarme del cuaderno o cualquier castigo mi señora.- dijo con cara de sumiso  e inocente intentando esquivar la sonrisa que se escondía a penas en sus labios.
-        Primero. Cuantas, repito, cuantas veces te dije que no me llames leonita. (con un tono exasperado y remarcando las palabras) .Segundo: estoy bien y tercero no importa, yo también me tenia que ir y no estoy enojada por eso solo que estos días no he podido venir. Aunque, (haciéndome un poco la graciosa) el aporrearte no me costaría nada…
-        Ok?  Jajaj ¿aporrearme? De donde sacas esas palabras – seguía riendo incontrolablemente.
-        Ok, será la palabra mas ridícula que hallas escuchado pero la que sigue teniendo el cuaderno soy yo …
-        Esta bien esta bien – calmando ya su risa- aunque debes reconocer que eres muy tierna y chiquitina cuando te enojas y explicas muy seria tus puntos con esas palabras enrollándote- mirándome fijamente-
-        ¿eh?, ¡no es cierto!, el que tenga un poco mas de vocabulario que un seco como vos no quiere decir que, que me haga ver mas infantil y que las probabilidades de que… aghhh no importa, si total no lo entenderías- ya en ese entonces me había puesto nerviosa por su comentario y estaba muy roja- y… y no soy chiquitina.
Tom me miraba serio y su cara se empezó a transformar en una de las sonrisas más lindas y burlonas que había visto en mi vida. Esperen ¿yo había dicho que su sonrisa era linda? … y sacándome de mis pensamientos estallo en risas.
-        Y ahí va de nuevo. te juro, eres todo un caso, debieras haber visto tu carita, me estas matando- mientras no podía parar de reír –
-         Sos un arrogante y nunca se puede terminar hablar con vos bien. Sos mucho mejor escritor que chico- dije toda enojada. Y seguido me digne a estrellar el cuaderno en sus manos y pegar la media vuelta para irme.
-        Ya ya, esta bien (tomándome por el brazo), no te enojes era solo una broma, pero mira que estabas tan puchirrumina jja ( mi cara fue de asombro ante aquella palabra, y acto continuo estalle en risas)
-        Jajajaj ¿en serio?, ¿puchirrumina? Y después me decís a mí.
-        Wo creí que enojada ibas bien, pero tu risa es muy linda, ¿por que no la sacas mas seguido a pasear por los alrededores?
-        Casi nunca tengo motivos para hacerlo. (muy sonrojada)
-        O así que gracias por haber sido el privilegiado en conocerla. Al menos deberías regalársela de vez en cuando a las personas que queres, ¿no crees?, las harías mucho más feliz- ya en un tono un poco mas serio.
-        Realmente no se que pensar de vos: sos arrogante, luego chistoso, serio y luego reflexivo y lo peor es que ninguna va con la imagen que proyectas y en cuanto a lo de las sonrisa, no creo que cambie en mucho el animo de alguien, de que sirve regalarla cuando las cosas siguen igual de malas, no mejoraran la situación
-        Suelen decírmelo, pero solo aquellas que no tuvieron prejuicios han visto estos lados (sonriendo triunfante) y es cierto que las sonrisas no mejoran la situación en si, como estado, pero piensa. cada vez que regalas una sonrisa verdadera, otorgas a alguien el poder de que no se olvide de vos, sea donde sea que valla, sea lo que sea que pase. Sin fotografía o sin ella. La imagen queda en el corazón y créeme puedes olvidar como llora alguien pero su sonrisa no, por que siempre querrás volver a verla. Y así podrás asegurarte de que nunca te abandonaran por que siempre querrán sacar tu sonrisa afuera de nuevo.
-        Gracias- inconcientemente, y al darme cuenta tan solo solté un adiós, me tengo que ir y me di vuelta para emprender nuevamente el camino al hospital.


   Nuevamente ingresaba por aquella puerta blanca y alta, me preguntaba si hoy podría hablar con la abuela, ya que hace un día salio te terapia intensiva y ya con las cosas mas tranquilas tal vez me dejarían verla al estar con menos sedantes.
  En este corto lapso de tiempo me entere muchas cosas que mi abuela nunca dijo y oculto, como sus graves problemas del corazón, pero eso no debilitaba mi creencia de que se mejoraría. Si, ella era fuerte, vencería esto. Pero al llegar la cara de Marlene hablando con la enfermera no me daba una buena bienvenida.

-hola len tenemos que decirte algo, no te asustes, por favor escucha tranquila a la enfermera – dejando el silencio para que la misma continuara
- bueno, debo decirte que tu abuela no se encuentra muy bien, a tenido un cebero ataque al corazón y aunque a tenido una leve mejoría su estado no es uno de los mejores. Ella ahora se encuentra estable, los sedantes dejaran de hacer efecto en una media hora y aproximadamente en una hora podrás hablar con ella. Pero no podemos asegurar como se encontrara luego.
-(Marlene hablo) debes entender que Ciria esta muy delicada y que este problema no se puede prevenir ni saber como va a ser su evolución de ahora en mas. Se que es difícil nena, pero sea lo que sea que pase voy a estar para ambas.

  En ese momento sus palabras resonaban como en las novelas cuando le dicen a la protagonista que su amado va a morir y que nada puede hacer para cambiarlo. Recordé todas las veces que me ella me despedía y que sin animo yo lo hacia. También sus variados intentos para que dejara de analizar todo y que sin embargo, ella se unía a mi en tales actividades sin poder negar que ella era igual.
  Y entonces sentí un poco de furia, ¿acaso me estaban diciendo que ella moriría?, ¿que tengo que hablar con ella ahora por que si no, no podría despedirme?, ¿y por que no esta en terapia intensiva con todas las atenciones si tan mal esta?. sin darme cuenta esas ultimas dos frases habían salido de mi boca sorprendiendo a ambas personas frente a mi
- Lena, dijo Marlene, debes entender que los ataques de corazón no se previenen y no pueden ocupar terapia si aun no saben que va a pasar, y te decimos que hables con ella por que se que lo querías y aunque me cueste reconocerlo, tendrá pocos momentos lucidos en los días por los sedantes. Su corazón no funciona para nada bien y a su edad un transplante supondría un gran riesgo.
- perdón, simplemente no me supe controlar.
- no te preocupes len te traigo un baso de agua, ya vuelvo.

  Mi mente estaba perdida en lo blanco de las paredes, no podía reaccionar a la situación que me esperaba. Tan solo iba a hablar como siempre con ella – me dije .Pero cada minuto que pasaba me suponía una perdida y cuando por fin la enfermera me llamo para que entrada, me sentía extraña, adormilada, como en un sueño, uno muy real.
  Ingrese a la habitación para darme cuenta de que no tenía su candidez de siempre, me acerque tomando sus manos, pero estas estaban mas frías que lo normal. Sus ojos brillaban más que nunca y su voz ahora temblando, no con la misma rigidez de siempre emitió las primeras frases
-        len, perdona por no decirte de mi problema. Lo estaba llevando bajo control
-        abuela podría haberte ayudado y lo sabes. Igualmente (tratando de ver hacia delante) saldrás de esta Marlene y yo…
-        len, entiende yo ya estoy vieja y cansada, esto tendría que pasar algún día, no te sientas mal, viví mis días con vos, feliz y ...
-        no,  no, no conviertas esto en una despedida por que no lo es - dije ya un poco más intranquila y las  lágrimas amenazaban con aparecer.
-         Shh calma, tienes razón, no se si lo será pero no puedes negar que algún día de esto va a pasar, tenes que ser fuerte. Tal vez no sea hoy, pero esto lleva desde hace mucho tiempo Lena y no creo que pase mucho tiempo antes de que pase, por eso dejame decirte cuanto te quiero. No te sientas mal pequeña, estoy segura de que me queres mucho
-        (ya con lagrimas en mis ojos) ¿no puedo ayudarte al menos un poco? No quiero que te vallas y se que no soy la mas demostrativa, pero prometo que saldrás de esta conmigo
-        (acaricio mi cara y con un tono dulce y carrasposo me dijo) cariño temo que no me podrás ayudar con este viaje, no tengo maletas para llevar y no se la hora en la que parto, nadie lo sabe. Pero podes ayudarme a vivir. Viví todo aquello que yo no pude, sonreí por las veces que no pude, se feliz, no analices todo, si eso no te lleva a vivir mejor las cosas y prométeme que no te cerraras mas, intenta confiar, aunque sea un poco. Es la única promesa que quiero que me hagas.
-        (ya llorando) abuela quizás no tuvimos el tiempo para poder vivirlo juntas, por favor vivámoslo juntas
-        No culpes al tiempo, yo no lo hago. el tiempo es la llave de la vida. No me arrepiento de nada, solo de lo que no hice y no dije, Lena debes saber que tus padres, ellos, nunca fueron encontrados en el accidente, tal vez halla una posibilidad de que estén vivos, no ... (tosiendo) lo dije por que en la llamada, yo …
-        Abuela tranquila, no te esforcés- dije llorando y sorprendida al mismo tiempo
-        Te quiero len, se feliz …
-        Abuela... y en un acto desesperado lo único que atine a hacer entre lo mojado de mis lagrimas fue sonreír. si sonreí como nunca antes, rogaba que aquel acto que había quedado en mi cabeza por Tom sirviera de algo ahora, que no me abandonara, que hiciera su acto mágico. Así que sonreí y dije -mira abuela sonrió, soy feliz, soy feliz acá, con vos. Mirame y no me abandones estoy sonriendo – y colapse en llanto mientras sus ojos tornaban una mirada fija y perdida a la vez en algún punto de la habitación y se dibujaba en sus labios una ultima sonrisa al haberme visto. sin darme cuenta me encontraba gritando que vinieran, alguien que la despertara, que viniera.

  Al cabo de unos 20 segundos, el doctor y la enfermera hicieron acto de presencia y yo me encontraba ya fuera de la habitación con mi cara cubierta de lágrimas hasta que unos brazos hicieron contacto con mi piel y me di cuenta que Marlene me estaba abrazando.
- solo dejalos trabajar, tal vez puedan Len. Tené fé – me repetía una y otra vez  mientras yo solo me podía concentrar en la puerta blanca de terapia por la que habían ingresado los médicos con mi abuela pero al cabo de unas dos horas, El medico salio de ahí y su cara me decía que no tenia buenas noticias.


  Corrí, corrí lo mas que pude, no me importara que ya fuera de noche, ni el peligro en las calles, el frió y que era invierno, ni siquiera que había dejado sola a Marlene, lo único que pude sentir era que me ahogaba en el llanto y de que el celular no paraba de sonar.
desahogue mis llantos entre la adrenalina de mi cuerpo y las cansadas horas que mostraba la luna.
  Cuando me di cuenta ya me encontraba en el primer lugar al que mi memoria me remonto. En el que mi abuela me había llevado por primera vez a conocer libros y cuando me enseño ese lugar secreto entre la biblioteca y nuestra casa. Era un pequeño deposito de la biblioteca que constaba de una pequeña casita antigua con una escalera caracol en la que llegaba a una especie de ático con vitrales antiguos y un techo que dejaba ver el cielo, era un lugar mágico.
  Mi abuela lo mantenía limpio, ya que era como nuestro escondite, ahí iba a leer cada vez que quería o a veces a escribir sobre todo cuando quería estar sola. Me senté en la mitad de las escaleras caracol contemplando la noche y la gente pasar, ya que estas estaban al descubierto y sentía que me había quedado vacía.
  Por extraño que sonara solo quería que nada de esto fuera real. Me decía que mi vida era aun peor que antes. Todo me importaba muy poco y mucho a la vez, estaba confundida y no me sentía bien.
  Miraba a las estrellas y pensaba que si ahora  formaba parte de ellas. Me preguntaba si estaba con los Ángeles de arpas y ese dios del que ella tanto me hablaba. Y no podía evitar pensar que me había abandonado, que estoy a la deriva y que me hacia falta su figura insistiéndome que saliera.
  entre el silencio el celular volvió a soñar retumbando mis oidos y entre las llamadas perdidas se encontraba un mensaje de Tom y no se por que pero solo lo abrí y leí:
 Lena acabo de leer “en sus ojos” y pienso que fue hermoso, ¿se lo haz leído?, se sentiría feliz. Se ve que es una persona muy especial.

Y yo solo pude responder:
 Sus ojos han dejado de brillar y contar historias. Vi como se tornaban negros y quietos tom. Se estaba olvidando de mi…

Luego de eso solo pude sentir que estaba sola, y solo pude sentarme a escuchar los temas que tenia en mi celular, aquellos que escuche fría como estaba la temperatura en ese momento y casi me dormitaba por momentos viendo esas estrellas de las que tanto habíamos hablado con ella.


 Casi dormida sentí un peso en mis hombros y abriendo un poco los ojos me di cuenta que era un abrigo y que quien estaba parado frente a mi no era otro que Tom
-        ¿que haces acá sola y con este frió? ¿que paso?- me miraba entre agitado y enojado y también con un poco de lastima.
-        Nada, solo estoy pensando, no te molestes no tiene por que importarte
-        Lena se que algo pasa, tu mensaje  lo decía y créeme que si me importa, ¿me dices que paso?
-        No funciono, tom (dije angustiada y con un nudo en la garganta), sonreí te juro que lo hice pero no funciono, me abandono, se fue. Murió, me olvidara. Me dejó acá.
 El seguía parado frente a mi y cambio su mirada a una de comprensión,  se inclino lento delante de mi y me rodeo con sus brazos 
-        ay nena, no te olvido, te llevo con ella para siempre, estas dentro de ella solo no pudo mas. Te recordara siempre con esa sonrisa que le regalaste, estoy seguro.  
Yo seguía con un nudo en la garganta e intentaba respirar con normalidad, estas últimas palabras me habían llegado y solo intentaba no llorar frente a él. Tal vez por orgullosa o no lo se pero solo no quería que me viera débil.
-        solo… que ya no esta. Ya no …
y apretando mas su agarre en mi y acariciando mi cabello dijo
- ya dejalo salir, no te fuerces en ser fuerte, para eso ya abra tiempo. Solo llora, no voy a mirar
  Y sin poder contener mas solo llore y llore hasta que mis ojos no podían ver claramente la realidad enterré más mi cara en el cuenco de su cuello y mis manos se aferraron aun más a la campera de Tom. Él seguía a mi lado conteniéndome.
   Luego de unos minutos nos quedamos juntos viendo el cielo, ahora no estaba sola. Un poco más calmada, miraba con vació y un poco de rabia aquellas estrellas mientras solo permanecía en silencio hasta que dije:
- tom, ¿como supiste que estaba acá?
- solo supuse que estabas en la biblioteca o por acá y cuando llegue vi a alguien en las escaleras, me fije y eras vos.
-ah
 después de un silencio volví a hablar
- tom ¿que piensas de la vida?, digo ¿estas contento con al vida que tenes?
- no lo se, es muy profundo, hay muchas cosas y creo que aun uno es nuevo en esto de la vida. Pero creo que uno es su propio destino su propio viento y decisión, también somos lo que no hicimos por que eso muestra quienes no fuimos y por tanto quienes si fuimos. Creo que nuestra vida son muchas cosas y siempre cambia. Todos los días tenemos una opinión diferente de ella y siempre nos encontramos con que al producirse pequeños cambios, también se producen en nosotros pequeñas metamorfosis.
- ¿crees en el destino?, digo a veces la vida parece que toca al azar yo siempre me pregunto por que tengo una vida como esta Tom y siempre me encuentro con que me fue imposible tener otra.
- Lena, sonara tosco y doloroso, pero no tenes derecho a preguntarte por que tenes una vida como esta si antes no te preguntaste como cambiarla.
Nuestras vidas somos nosotros, no podemos culpar al azar o al tiempo, somos resultado de nuestras propias desiciones. Esas son solo situaciones, solo nosotros tenemos el poder de sobrellevarlas de una u otra manera pero la autocompasión, nunca es la manera viable, te estanca en vos mismo y no te deja ver las oportunidades. el destino solo es el tablero en el que jugamos. el escenario depende de nosotros como juguemos.
-        gracias- dije con brillo en los ojos
-        pensé que te ibas a enojar, por si no se noto fue un poco de reto – dijo él confundido.
-        justo en ese momento sonaste a las últimas palabras de mi abuela. Trajiste un poco de ella al presente. Estoy segura que al verme como me haz visto me hubiera retado exactamente igual que lo hiciste.
-        Me alegro de que así fuera, ¿sabes? A pesar de no haberla conocido, un poco de ella veo a través de tus palabras y se ve que fue una gran mujer.
-        Gracias, lo es. Aun no puedo creer que ella este así. Nada de esto es real, solo eso repite mi cabeza. Me niego a creer que su vida termino acá. -
-        No intentes tapar el sol con un dedo Lena. No será posible que lo creas así por mucho tiempo y te dolerá mas cuando te des cuenta de la realidad, no te engañes. No vivas en la fantasía, aunque la realidad sea dolorosa es lo que realmente pasa y es en ella en la que te tenes que concentrar.
-        Te equivocas tom, no intento tapar el sol con un dedo. ¿para que lo querría? Si solo pudiera tapar la lluvia con un dedo, una mano o algo, solo eso necesitaría en este momento. para que no sentir que todo cae sobre mi.
-        A veces necesitas la lluvia para refrescarte y darte cuenta de que en realidad estas ahí, que te sea como un balde de agua fría para despertar y ver el sol. 
-         y sin mas volví al silencio mientras observaba a Tom
  Note que él estaba serio y miraba al cielo decidido, como si fuera un ángel o algún ser de propia alcurnia mágica. Su pelo negro brillaba y sus ojos parecían casi blancos entre la noche y se notaba que tenia frió ya que me había dado su abrigo y solo llevaba una campera. Y sin más me sentí culpable
-        Tom toma tu abrigo, estas temblando
-        No, gracias estoy bien creeme
-        No te hagas el fuerte y agarralo yo ya no tengo frió y creo que iré a buscar las llaves y entrar – poniéndole fin a la discusión
-        Ok , y tomando su abrigo de mis manos rápidamente lo volvió a poner sobre mi y lo ato como un chaleco de fuerza dejándome casi amarrada y en tal acción dejo ver un collar que tenia en su cuello con un reloj
-        No seas nene tom y desatame – dije mientras me disponía a desatarme el abrigo y pude ver en él, el reloj que colgaba de su cuello. ¡era exactamente igual al del cuaderno! 
-        No lo creo. No te voy a desatar aparte no esta tan fuerte, para cuando lo desates yo ya me fui y no podrás dármelo- de nuevo con un tono juguetón
-        Tom deja de bromear y ¿por que tenes un reloj igual a del cuaderno en tu cuello?
 El solo dirigió su vista al reloj que se asomaba entre su campera y con un tono entre serio y pensativo,  me dijo
-        mañana hablamos de eso, mientras tanto me voy antes que te desates. mañana nos vemos te voy a  acompañar, mandame un mensaje- y sin mas dejo sobre mi mejilla un beso tierno y calido y se fue imponiendo su masculina figura por sobre las luces de la calle. cuando al fin pude desatarme ya se había ido. Luego, al levantarme para ir de nuevo al hospital y ver a Marlene, escuche la voz de la misma
-        Lena estabas acá , ¡que susto me pegaste!, no vuelvas a hacer algo así por favor – dijo mientras me abrazaba y no me paraba de ver para ver si estaba bien
-        estoy bien Marlene, perdóname es solo que no me controle y necesitaba un tiempo sola para aceptarlo.
-        Esta bien, te entiendo. Len nunca vas a estar sola, yo me quedo con vos. Si queres podes venirte a vivir conmigo, se que eso no cambia lo que sentís pero por favor dejame cuidarte se lo prometí a tu abuela y así lo quiero yo también.
-        si Marlene, yo también quiero que sea así. Gracias por todo, realmente gracias.

  Al parecer yo no era la única con promesas a mi abuela y me repetí una y otra vez en mi mente que cumpliría con ella y me plantearía como cambiar mi vida.
  No me arrepiento de nada en mi vida, por que lo hice,  pero si de lo que nunca dije ni pude hacer, por que eso solo muestra que no viví. Aun así, de algo estoy segura, mi vida cambiaría acá y dedicaría este momento como despedida hacia ella y como comienzo de una aventura.
  Dicen después de la tormenta siempre sale el sol y esta vez prefiero no intentar taparlo con los dedos…

1 comentario:

  1. me encanta tu escrito pero es demasiado largo los textos para que te lean los tienes que dividir en varias entradas
    un abrazo

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