Es de noche, no es el momento para comenzar la historia, quizás hubiera sido mejor de día, pero miro pasar los días, y siento que al menos unas palabras tendrían que quedar de mi...
En la oscuridad de la noche uno tiende a preguntarse cosas, no se, al menos yo si. Me pregunto si hice algo significante, si cambie algo de mi vida, si puede llegar a suceder algo en ella, pero por desgracia, las respuestas que encuentro son siempre las mismas, nada.
No se si les pasara , pero uno tiende a preguntarse por que tiene una vida como esta , o por que uno actúa como actúa , en mi caso me parece un misterio , un maravilloso y errático misterio que observo en cada persona .
Todas las noches me hago promesas a mi misma de que voy a cambiar, y a la mañana siguiente parece que olvido todo de ellas. No en mi mente, pero si en mis acciones. Es increíble como uno puede ser traicionado por su propia naturaleza.
Aunque no lo parezca, estoy contenta con mi forma de ser, solo que a veces me siento sola, realmente sola entre la multitud, quizás por eso no soy muy sociable.
Desde chica me ha gustado observar cosas que nadie mas observa. No son fantasmas, no son duendes ni hadas, son personas, son todas aquellas personas que veo pasar, es la naturaleza, las comparaciones, todas aquellas cosas que vivimos sin darnos cuenta todas aquellos comportamientos que podríamos explicar si observáramos a penas un poco mas que nuestra realidad cotidiana, por eso no puedo evitar ver la vida como en un eterno invierno vació y bello a la vez.... y sin darme cuenta, aquella luz se abrió paso entre mis encandilados ojos, fue lo que derribo mis paredes y me hizo salir a vivir la vida sin darme cuenta que yo misma siempre tuve la llave...
Capitulo 1
Mis ojos se achican, no soportan la intensidad del sol, pero al menos me hace sentir un poco viva. Camino casi sin sentido, como por un mecanismo ajustado. Me dirijo en la misma dirección de siempre, justamente ninguna, o al menos eso pensaba. Siempre que caminemos por la vida tomaremos una dirección aunque esa sea no tomar una.
Pasos arrastrados, vista al cielo, parezco divagar, aunque solo busco
hacer un poco menos común aquel día, simplemente
mas único y menos mediocre. El bolso pesa, las botas se traban de vez
en cuando con alguna baldosa floja, culpa de mi distracción,
arreglo de vez en cuando mi gorro con pompón , juego con los dedos por las
paredes, veo el reflejo en los vidrios de la tienda riéndome de mi
misma y sigo caminando contra el frió viento del invierno.
Las calles de los ruidos , las carreras laborales, los vendedores cantantes y
los paseos maternales, todo se esconde tras mis auriculares, envuelta por
aquel blues , o alguna otra música que la gente puede considerar deprimente,
pero para mi simplemente me hacen volar con lo que dicen sus letras, a pesar de
no haber vivido nada de lo que tratan tales canciones de amor, al menos
al escucharlas puedo fingir que lo entiendo, aunque en la realidad siempre este
un paso atrás de la primera estrofa que describe la parte feliz. Cuando
la música se acaba, el bullicioso ruido comienza, siempre es lo mismo, palabras
vacías, y rostros que actúan lo que sus bocas dicen.
La
escuela, reino extraño si los hay, nadie quiere estar solo, y por tanto, nadie
dice lo que realmente piensa, lista en la que me incluyo. Es fascinante ver
como las personas cambian de personalidad a su antojo. Nadie, por mas que lo
intente será totalmente autentico. Siempre que quieras llevarte bien con
alguien, habrá al menos un mínimo cambio en tu persona para encajar o al menos
te guardaras lo que piensas.
El
edificio grande, las ventanas antiguas, los pisos de madera que crujen al paso
de la gente. Todo, exactamente todo en su lugar, cielos claros y despejados, la
preceptora retando a los que corren por la galería. Todo llamaba la atención y
todo también es lo que parecía vació, ajena a todo y a nada, no tengo un lugar
ni tampoco se si quiero uno, simplemente me mantengo al margen, y por lo visto
a nadie le importa mucho.
Encuentro
lugares místicos como la vieja biblioteca, o la sala de arte, las escaleras
caracol y el aula colmada de ventanas, postales de escenas maravillosas de
historias, historias escritas en mi cuaderno, pero borradas de la realidad.
Y allí
estaba yo, sentada en el banco del patio, mirando aquella paloma que
deliberadamente manchaba alguna estatua, como los chicos hacían alguna otra
broma pesada, pensando: “que suerte que esta vez no había sido yo la victima”.
Las chicas, mientras, cuchicheando sobre algún que otro rumor. Todos buscando
alguien con quien estar en el frió invierno, -“viendo la necesidad del ser
humano de sociabilizar me hizo preguntar,- ¿la soledad es compañera
del frió? , luego me di cuenta que en realidad era
la antítesis , el frió hace que queramos estar todos juntos
, mirando la TV ,
abrazarse , sentarse juntos , en cambio el calor solo
crea separación , pero entonces me di cuenta también , que
para aquel que no tiene familia , aquel desamparado que no tiene un amor , ni nadie
, notaba mas su soledad en el frió del invierno , por eso es
que la soledad se nota mas en la estación de hielo, por que todos
vagamos sin rumbo , por que no nos encontramos con los demás o por
que simplemente no vemos a quienes están . Por que en algún lado
nosotros somos escarcha, esperando a ser disueltos por un cálido rayo
de luz.” - Ultimas líneas en la nueva hoja en blanco de
mi cuaderno.
Me dirijo
a mi aula, enciendo mi sonrisa fabricada, intento entrar en el ambiente al
menos para fingir que me emociona el hecho de que pretendan quererme, y lo peor
de todo, es que yo misma me lo creo y será eso, lo que al sumergirme de
nuevo en mi negatividad, me haga caer profundo en la nostalgia y la
tristeza. Hablo por un momento con mis compañeras por la tarea, presto atención
en clase mientras poco a poco me sumerjo en la vista que me propicia la
ventana.
Árboles,
seres vivos que mantienen su apariencia fría y aburrida y es tal vez
por eso que sean capaces de ver aquellos secretos que ocurren
cuando nadie quiere ser visto, por que ahí están ellos, los árboles, fingiendo
ser nadie para ver todo, fingiendo no estar vivos, tal como yo. Fije mi vista
en la ausencia de las hojas en ellos, y tomando de nuevo mi cuaderno, anote
unas líneas:
-“ hojas,
encuentro una gran contradicción en esta pequeña parte viva de
plantas y árboles , cuando están vivas se cubren de
un frió color verde , del cual no entiendo el por que de su
significado de vida y esperanza, en cambio , cuando estas se secan y mueren de tornan
de colores cálidos como los naranjas y marrones , que en
mi opinión son muchos mas vivos que el verde, pero no
puedo echarles la culpa , al fin y al cabo yo soy igual ,muestro mi
parte mas vivaz , alegre y cálida ,cuando en realidad solo tengo
un frío color verde en mi interior , que solo tiene una pizca de
deslumbrante amarillo, que me da esperanza y que a menudo es luego quien me
hace caer ,tal como una ilusión de un mago ,tal por eso odio el
amarillo , me deslumbra demasiado para luego caer de nuevo en el pozo
del nítido color verde de siempre en el cual me
siento cómoda , por que es lo único que eh conocido
, , es por eso que no odio el verde , me representa , y tal vez ,
el día que despierte al igual que los árboles , pueda dar flores de
miles de colores y así cubrir mi frágil verde”-
Volví a
la realidad y vi. Que todo seguía igual, ya leería el libro con la explicación
de la profesora, para así recuperar lo que he perdido de su clase. Un ruido
molesto, cómoda libertad , salimos cada uno hacia su destino y yo me iría por
aquel camino de árboles rosas, escuchando aquella música – be be your love-
Reachel Yamagata- , con mi cuaderno en brazos y mi mochila a cuestas. Mirando
el cielo, esperando que el destino me diera algo interesante de ese pequeño
viaje de todos los días, pero nuevamente solo un bonito paisaje carente de
historia.
Se que todo
suena poco importante, pero este es el comienzo, de cómo encontré la historia
que quería descubrir donde yo misma guardaba mis cuentos.
Tal vez pienses
que soy aburrida, pero créeme, en mi cabeza vive un mundo distinto, al que
nunca nadie ha entrado y puedo esperar que nadie lo haga, excepto aquel
cuaderno que llevo siempre conmigo, aquel verde agua , lleno de borradores,
pensamientos, puntos de vista y cosas que no fueron. Aquel cuaderno, aquel
simple lugar donde volcaba mis pensamientos, fue la puerta a mi mundo que daría
entrada a quien cambió mi vida…
Capitulo
2
Un
frió nuevo día, tan solo un nuevo día. Fastidiosamente me despego de las
sabanas, levanto la vista y trato de ver algo entre mis cabellos desordenados,
agarro una campera cualquiera y miro por la ventana para saber si es un día de
música bajo la lluvia, de caminata o un paseo deliberadamente conocido en auto.
Lo primero que diviso es aquel adorado cuaderno, cárcel de mis verdaderos
pensamientos y compañero de vida.
Tomo
unas cuantas cosas y nuevamente elijo alguno de los gorros de lana con pompón,
tomo mis auriculares y me despido, iré a vivir algo un poco o mas irreal que
los sueños que abandone en aquella cama. Dejo atrás el calor de mi casa, y la
música empieza a rodar.
Esta vez no hay preceptores, ni edificios, ni profesores rogando tu atención.
Hoy será día de tomar las zapatillas y caminar hacia aquel parque, lugar
transitado y al mismo tiempo haciendo honor a mi poca sociabilidad, al rincón
menos visitado. Y ahí mismo, me senté a escuchar aquella música e inventarme
una historia en aquel hermoso lugar. En aquel momento, a pesar de mi
tranquilidad, me sentí enormemente vacía, estaba en el lugar, con una canción
de película dramática, con el sentimiento de querer vivir,
pero algo hacia falta, la historia, la trama, no hay lagrimas ni risas
si no tienes recuerdos y por ahora lo único que estaba almacenando eran
imágenes y sonido sin emoción ni sentimiento alguno. Seca como las hojas
que desaparecieron luego del otoño, y hasta me parecía que de un momento a otro
yo también desaparecería.
Aclare
mi mente, volví a la realidad
-
esta es tu vida – me dije, es lo que te toco, y no te ilusiones con vivir una
vida excepcionalmente interesante, dolerá mas la caída cuanto mas alto vuele,
era lo que observar le había enseñado.
En mi mano aquel desafortunado diente de león que se apareció por aquel
verde demostrando su puro blanco. Como los adoraba, sentía un enorme placer al
soplarlos y saber que por mi decisión sus pequeñas semillas eran suspendidas
por el aire, buscando un lugar al que aterrizar, o simplemente dejarse llevar
por el viento que les daría un nuevo destino.
Realmente
mi flor favorita, guarde una de ellas en mi cuaderno quería tenerla conmigo. Hay
mucha gente que piensa que los dientes de león son para pedir deseos, y puede
que lo crean por el hecho de que aquellas semillas se esparcen como tu deseo
multiplicándose por el aire, esperando, que con más posibilidades aquellas
semillas lleguen a tierra fértil y crezcan haciéndose realidad.
Yo,
por mi parte creo que aquella sencilla y adictiva flor es como nosotros, los
humanos, indecisos esperamos a ser soplados por algún viento para tomar
desiciones, para ejercer un futuro y apenas tomamos vuelo ya queremos tocar
tierra firme, en busca de crear el sueño en realidad, aquella semilla, en
planta, aquella posibilidad en otras miles mas a pesar de que no vivimos de
posibles pero tampoco podemos vivir sin ellos. Aquella hermosa flor, es sin
duda la que me inspira esperanza, por que cuando la soplo, es como si todas aquellas semillas fueran mis
deseos posibles mostrando que pueden volar e irse a buscar su satisfacción,
aun cuando estas luego caerán al suelo. Y aunque me dije que mis
sueños no germinarían, estas pequeñas plantas reflejan la verdadera naturaleza
que rompe mis promesas de auto conformismo: la esperanza.
-
“cuando encuentres un diente de león sóplalo, no temas, no lo dañaras, serás un
acto de amor, volando entre el aire, libre. Serás la razón por la que esa bella
flor en la que quizás volcaste tu deseo, se convierta en la esperanza de
algún otro que como vos crea en aquel mágico momento , alimentado por la
fe, la magia interna y las ganas de que todo cambie. Estarás enviando tu deseo
a acompañarse con la nueva generación de deseos, que aunque no siempre serán
cumplidos serán una muestra de que querías que las cosas cambien para mejor.
Son el blanco de la pura esperanza en aquel frió verde” –
Cierro el cuaderno cuidadosamente con mi preciada flor dentro y miro el reloj
que me avisa que es hora de volver a la monotonía. Ya en mi casa, me dispongo a
ver mi dulce flor y a sacarla de aquella cárcel de pensamientos, una de las
pocas cosas que mantendría libre de aquel lugar, y fue ahí cuando me di cuenta
que aquel cuaderno verde agua había sido olvidado por quien sabe que parte de
mi rebuscada distracción. Mis ojos consternados, ya se hacían ideas de burlas y
de identidad perdida, alguna extorsión
tal vez y en el mejor de los casos, la especie de libro desaparecería en
el misterio de las cosas perdidas, siendo el juguete de algún perro callejero o
cayendo al rió. Lo cierto es que ninguna de esas ideas me hacia mucha gracia,
pero era tarde y no había tiempo para buscarlo, no, al menos hoy no. Mis
nervios no fueron calmados y pase al menos toda la noche intentando dormir, mientras
tanto me invente, unas 20 posibles
historias sobre el paradero de mi preciada “cárcel de pensamientos”, hasta que
por fin el sueño hizo acto de presencia, y dejándome apenas unas insuficientes
pocas horas de descanso, hizo su trabajo.
Me desperté normalmente, la somnolencia aun aturdía la razón, hasta que
mis ojos no hicieron contacto con aquel cuaderno de siempre. Me levante, ya no
con la pesadez de siempre, hoy no tenia mi método de descarga. Fui acelerada
como nunca hacia la puerta que me daría paso hacia la seguridad o los mas
absolutos de los misterios, pero ninguno de mis pronósticos fue cierto y a
cambio de eso, encontré a aquel objeto razón de mi locura nocturna y de mis
apuros justo en frente de mis ojos, junto a la puerta con las cartas, y en ese
momento supe que estaría en algún tipo de problema.
Abrí mi cuaderno y lo primero que note es que había puesto mis datos en
la primera página lo que me daba a entender que tal vez alguien lo había
devuelto y no es por loca, pero no por eso hojee con menos miedo las paginas
siguientes.
-todo
normal – exclame
Hasta que al toparme con mi ultima hoja escrita note que alguien había puesto
una flecha para que continuara
Con
más temor aun, di vuelta de página y allí mostrándome su invasión e
intrusión estaban escritas las siguientes palabras:
“Hola,
Lena, encontré tu cuaderno, se que no debí leerlo, pero créeme el titulo
“cárcel de pensamientos” me llamo mucho a entrometerme. En cuanto a si me dejas
opinar sobre tus textos me encantaron y al mismo tiempo fue un grito de ayuda,
pero sin embargo si me preguntas el que mas me gusto fue el que hablabas de
aquellos dientes de león, se sentía un débil animo , sin embargo los demás los
devore en un momento, fueron una manera muy particularmente distinta de ver las
cosas y eso hizo acordarme a mi,¿ sabes?, no somos muy diferentes, pero
simplemente quisiera demostrártelo con palabras escritas ( se que es
mucha la intrusión , pero necesitaba mandar algún que otro pensamiento también,
a esta hermosa cárcel de pensamientos que me encontré por ahí)
El
ultimo mejor día de una vida
Mariposa al viento, vuelas ignorando que mañana será tu fin, mira atenta lo que
te rodea, cambias muchas cosas en solo un día. Tus frágiles alas son dignas de
pinturas, representas libertad en tu vuelo pero eres prisionera de tu destino.
Eres vida, eres belleza, eres muerte, eres vida luego de la vida.
Cansada
de tu vida de larva creas tu refugio, tu crisálida. Cambias intermitente mente
al rededor de tu deseo, te cansas de la vida de fealdad, te transformas en pos
de una belleza estereotipada. Tu pasado se arrastra por el suelo, no
puede elevarse, ve desde abajo todas las cosas, se siente pequeña e impotente
ante un mundo que solo le demuestra la gran sombra de las hojas que le están
por encima. Monotonía perceptible, cansada de alimentarte con la clorofila,
cambiaras para siempre, o al menos eso querías.
Se
rompe el capullo, una nueva vida empieza, posees enormes alas, cambias el
plano, puedes volar, puedes mirar todo desde arriba, el sol parece golpearte
mas que de costumbre, pero por supuesto todo lo encuentras hermoso, tu manera
de alimentarte cambio, ahora tienes el fino polen a tu merced, eres dueña del
movimiento, te elevas hacia el sol desplegando tu satisfacción.
Inocente
mariposa, revoloteando entre las flores, piensas que la belleza es
eterna, te aferras a un vuelo efímero, creaste el solsticio de invierno
en tu propia vida, fuiste libre por un momento, fuiste lo que quisiste ser
hasta que tus alas marchitaron, y en solo 1 día, fuiste lo que tu vida entera
quiso que fueras y valió la pena por que al menos ese día, es fatídico día,
fuiste feliz...
Espero
que te haya gustado, quisiera oír tu opinión.
Y
perdona, soy Tom Leroi 18 años escuela…, tendría que haberlo dicho antes, pero
en fin, sabes como es esto, primero escribes, luego piensas lo que falto…
Te
propongo un trato, si quieres podemos hacer del cuaderno una manera de
comunicación, como las visitas en las cárceles, todos los sábados junto al
parque donde lo encontré, a las 17:00 si quieres dejas el cuaderno y hacemos
una correspondencia de textos.
1
semana tú y otra yo con él
P.D.:
tome aquel diente de león de la página como recuerdo… ¿nos escribimos?
Tom
Leroi “
-
Por dios, ¿de donde provenía tanta efusividad?, no lo conozco y ya habla así.
Pero antes que nada ¡leyó mis textos!- me sentí invadida y al mismo
tiempo calmada,
No era nadie conocido eso me alivio y por otro lado ame su manera de escribir,
aunque simplemente no entiendo su punto de vista totalmente, ¿como puede ser
mejor sacrificar toda una vida por solo un día? que lo hace pensar de esa
manera- era indudable que despertaba mi curiosidad
Tampoco
estaba muy segura de que fuera él quien lo escribiera, así que ¿por que
emocionarme tanto? Busque el texto por todos lados pero no era de ningún otro
libro, así que asumí una verdad tras su carta. Por otro lado que había con ese
trato era simplemente imposible, pero de algo estaba segura tenia que saber que
era lo que movía aquel escrito “el mejor día de una vida” ¿de donde provenía
aquella seguridad?, debía saberlo.
Y
entre todo mis cuestionantes auto contestados surgió la mas sencilla y poderosa
de las razones para seguir en el juego y estar aterrada a la vez.
-
entro en mi mundo – me dije.
Capitulo
3
Tras
una semana de preguntarme todos los días realmente si estaba de acuerdo con la
idea propuesta por el susodicho intruso de cuadernos, me di cuenta de lo mucho
que me había distraído de mi análisis diario y esa sencilla intervención había
puesto, no mi mundo, pero si mi mente al revés y era un total y completo lió
dentro de ella, lo cual no me gustaba para nada, quizás por mi miedo a los
cambios de rutina o por que había
entrado como si mis barreras hubieran sido de cartón y las hubiera tirado todas
con mi cuaderno en sus manos.
Pero
ya estaba ahí, como una tonta pensando que había razones realmente importantes
para seguir con lo propuesto cuando me di cuenta, verdaderamente, que era una
estupidez seguir el juego de alguien que no conozco y encontrarme con él para
saber la razón de un texto que quien sabe si lo escribió él. Y justo
cuando me daba la vuelta para sentir que podría terminar con mi insegura
aventura oí la desconocida voz:
-¡hola!
¿Como estas? Tú debes ser Lena ¿no?
-s_si bien,
creo
- me alegro…
bueno supongo que eres una chica de palabras escritas por lo que veo- observándome
de pies a cabeza.
-
supones bien (mi cara se torno de un rojo intenso, que creo que solo eh tenido
con alguna fiebre o calor lo cual me ponía sumamente nerviosa.
En un momento
dado me anime a subir la vista, ya que mi barrera de no contacto visual lo
había impedido, pero pudo mas mi curiosidad ante aquel chico y fue entonces
cuando lo vi.
Alto, de
pelo oscuro y sonrisa enorme y ojos claros… perdida en sus ojos celestes como
el cielo volví a la realidad baje la mirada -o dios estaba viendo lo mas raro
en el era un collar con un reloj como dije. Me parecía sumamente raro en un
chico de su edad- seguía pensando hasta que su voz me saco de mi mente)
- hasta
que al fin me miras, empezaba a pensar que tenia algo mal jajaj
- no,
es solo que o estoy acostumbrada, bueno en fin se supone que hagamos un cambio
de cuaderno ¿no?
- Así
que al asunto eh? – Ríe- bien si quieres seria un intercambio día
por medio ya que no creo que quieras pasar una semana entera sin él o ¿me
equivoco?
- No,
¿el lugar de intercambio seria aquí?
- Si,...
mira Lena se que carezco de tu confianza y esta bien que tengas tus
reservas ante alguien que no conoces, pero ya te di todos mis datos, puedes
confirmarlos si quieres. Yo solo quiero saber el por que de tus textos y
compartir los míos contigo.
- (este
chico es bastante honesto por lo que veo, pero así mismo no me parece que un
parque sea el mejor lugar para encontrarse con un chico por solo un cuaderno,
además vuelve Lena a la realidad, no lo conoces por mas información e impresión
que te de, así que me limite a decir con todo mi valor)
Mira
para serte sincera, no te conozco y ya sabes lo que dicen todo es demasiado
perfecto para ser realidad así que seguiré teniendo mis reservas.
Por lo
tanto propongo que el lugar de encuentro sea la puerta de tu colegio, y si
estoy de acuerdo con lo de día de por medio. Y no podremos divulgar ni tu ni yo
el contenido del cuaderno ni nuestros nombres, no hablaras de esto con tus
amigos ¿ok? ¿Leroi?- soltando un último gran aliento
- how y
cuando pensé que eras tranquila eres toda una leona. Esta bien, estoy de
acuerdo con tus peticiones me parece totalmente razonable. Bueno ya sabes donde
queda el colegio y el horario de salida es como todos los demás colegios así
que la hora esta acordada. Ah y un detalle mas, ¿podrías llamarte Tom, leonita?
- si
tu no me llamas leonita – hasta que me empezó a fastidiar, es igual a los demás
- Pero
si te pega y todo … Lena leonita jaja esta bien , se que no es el apodo del año
pero ponle un poco de emoción
- O...
podríamos parar de tener una conversación sin sentido, darte el cuaderno e irme
por donde vine- wo sinceramente nunca me puse tan a la defensiva nunca había
contestado a los chistes, bromas y demás pero este chico solo hace que hable
mas de lo que escribí en media hora.
- ¿Sin
sentido? Ya veras que en un tiempo no dirás lo mismo
- ¿Tan
seguro estas?
- Seguro
como que estoy aquí, ahora, en este momento además tómalo como un tiempo de
intercambio ya que me iré cuando termine el cuaderno, así que luego de esto no
me veras mas si no quieres, aunque llores, grites y patalees
- Y
¿dices que voy a hacer eso para que vuelvas?, sueña que no cuesta nada. En fin
aquí tienes el cuaderno y puedes limitarte a escribir en el, no puedes
modificarlo, cambiarle paginas ni nada, solo escribe ¿entendido?
- ¡si
mi sargento!
- Y
en cuanto escribas algo así en el cuaderno te despides de el.
- ¿así
como?
- Estúpido
- ouch
eso dolió...
- como
si importara, bueno es hora de irme, adiós.
- Adiós
leonita- grito animado
Y
así simplemente acababa de tener mi rabieta numero 29 desde que lo conocí,
siempre era tan impasible, tan invisible y ahora era un
lió de reacciones. Pero por sobre todo no sabia por que le había dado el
cuaderno, a caso tanto importaba descubrir aquello o simplemente tome la puerta
que decía salida de la rutina en la que me encontraba, quizás lo quería más de
lo que lo pensaba y ahora actuó inconscientemente para salir de ella.
Definitivamente me encontraba en trance, no había sido yo la
que otorgue mi cuaderno a diestra y siniestra a Tom. No,
definitivamente no. Mil y una veces me dije
lo estúpida que había sido.
Mirándome una vez mas en el espejo de mi casa me dije que tan solo era por
un día, tratando de tranquilizarme en mi desquiciada búsqueda de una razón coherente
por la cual yo daría mi confesionario a alguien que
acabo de conocer.
Ya calmada todo
tomaba otro color, viéndome desprovista de otra cosa que hacer
en el atardecer de un sábado, tome mi bicicleta lila, de esas viejas
con montacargas por atrás y me dispuse a aventurarme
a un paseo de esos que uno busca para calmar el alma con la vista y
que momento mas propicio que un atardecer en un lugar como la ciudad e isla
adjunta que ocupaba mi localidad. Ciudad de playas y paisajes naturales.
Sin más que pensar me embarque en dicha bicicleta con mi música y mis
auriculares, sintiendo estrepitosamente por sobre los ruidos de la
calle por la bajada, los primeros tímidos toques de piano
de aquella melancólica y nostálgico tema -people help
de people - cover by birdy - y simplemente mi mente se dejo
volar por el momento y la letra de dicha canción:
- la rueda
giraba sobre el pavimento, el sol golpea su adiós en tus ojos,
sientes el viento mecerse por sobre tus cabellos y sientes que ese
momento será grabado en las consecuencias de tu juventud, y que será pasado
ante la memoria. Sientes que solo puedes captar
una fotografía débil que se desgastara en tus pupilas y que
nadie más que vos recordaras aquella vista y como si fuera loco, único, mágico y raro.
piensas que esta bien que todo llene tu corazón y por una
extraña razón solo esperas que alguien mas se acuerde que
estuviste ahí, que alguien mas mire tu momento de película, por
que te sientes frágil ante la inmensidad del mundo que te rodea
y solo ante la omnipresencia de aquel aire único se puede pensar
una cosa: belleza. Te detienes, admiras , respiras para sentirte vivo y sientes
que la vida te confino ese mágico momento solo para vos y para
que al volver al mundo real puedas compartir tu recargada alma, cuando hagas
de ángel en la vida de los demás olvidando las heridas
en tus alas , con solo una presencia en su dolor, con solo una mano
que tiendas, mirando hacia atrás en otra lagrima caída y
con un simple gesto posar tu calma en esos ojos perdidos como los
tuyos y dándole esperanzas para que fije sus cansados luceros en
aquel sol que se esconde detrás de nuestros miedos, pero que sin
falta saldrá para nosotros mañana, si nos levantamos a tiempo -
Libre
es como se siente uno cuando golpea contra el viento su rostro y simplemente se
siente única entre todo el lugar y la gente, pero como dicen hay
que volver a la realidad, por que se puede escapar, pero nunca irse de ella. Una prisión para
gente mortal, llamada vivir.
Así que volví de
mi nube y fije mi vista en el umbral de mi humilde casa, baje de la bici
lila, acomode mis cabellos cortos a lo ¨amelie¨ con aquel gorro de lana gris
y saque las llaves del bolsillo de mi vestido bordo revisando mis calzas
negras y mi campera. Hoy había sido un día raro,
extrañamente positivo y sin darme cuenta, mis pasos estaban cambiando, una
influencia extraña apareciendo y mi miedo a perderle aun sumida tras
mi necia apariencia de " nada cambio", por que nada en mi vida
nunca cambiaba...
Ya pronto el tiempo me diría cuan equivocada estaba…
Capitulo 4
-
hoy
es un día distinto- me dije mientras me disponía a guardar mis cosas en mi
mochila al sonar el timbre.
Me levante de mi asiento y empecé a
caminar un poco más rápido de lo normal. La música me acompañaba como siempre y
los pasos apurados tan poco típicos de mi se empezaban a notar entre la gente
de siempre en el colegio. Y sin más, empecé a tranquilizar mi paso para dejar
de ser el foco. Pero, ¿quien puede culparme? ¡Hoy Tom me devolverá mi
cuaderno! Con un nuevo escrito y podré
volver a escribir, la abstinencia que me tenia bastante intranquila. Y mis
horas de observación se tornaban no más que eso, observación con un análisis
poco profundo.
Atrasada, eso era lo que veía cuando dirigía
mi vista a mi reloj de mano.
Primer día de intercambio y primer día
tarde- me dije nunca había llegado tarde a ningún lugar, pues nunca tenia nada
que hacer, ni nada a lo cual llegar tarde excepto el colegio, pero se ve que
conciente o inconcientemente, Tom despertaba en mi, las primeras veces que me
sacaban de mi monotonía.
Y ahí estaba él, recostado en la puerta de
entrada de aquel enorme colegio, con el cuaderno en manos y mirando hacia el
cielo, como en su mundo. Observándolo
note como un grupo de chicas que salían lo miraban mientras me acercaba
inconcientemente a él, seguramente por que era lindo o tal vez por el misterio
que desprendía a pesar de ser un maniático bromista y de su apariencia.
Hasta que desconectándose de sus
pensamientos dirigió una de sus relajadas miradas hacia mí, y al notar que
estaba cerca mió mi reacción fue retroceder hasta que con más calma ya, afronte la conversación que este
empezó:
- Así que viniste y yo que pensaba que ya
te estabas comprando un nuevo cuaderno para escribir- dijo él con cierto atisbo
de broma.
-Hola – dije como si hubiera sido la
manera más idiota de empezar a hablar.
-emm… no podría reemplazar ese cuaderno
aunque si quieres te lo quito y nunca mas intercambiamos – me digne a asegurar.
- así que es especial, ¿valor sentimental
tal vez?, jaja es lo que hace aun mas fácil querer seguir intercambiando
cuadernos con vos Lena- dijo escondiendo una pequeña sonrisa. (Mientras me daba
una paliza mental por decirle de su valor).
- como
sea, ¿me lo darías de una vez? ¿Por favor? Pregunte suavemente con tono irónico
y una sonrisa falsa.
- si, claro, lo valió esa sonrisa, aunque
este un poquito falsa, pero puedes seguirla trabajando .no te preocupes, con el
tiempo se mejora –con suma ironía
- y tu… uf perdona, cierto que la cara de
idiota es sumamente difícil de mejorar y
te aseguro que en tu cara es prácticamente imposible.
- touché mademoiselle – se escucho seguido
de una risa.
- y .. Volviendo al tema – tratando de que
terminemos de una vez, la mirada de esas chicas me suponía una incomodidad que
no estaba dispuesta a pasar por segunda vez hoy.
- volviendo al tema- continuo- me parece
que tendríamos que organizar algunas cosas en el cuaderno como la disposición
del mismo ya que te pertenece. Si te parece bien, podríamos hablarlas en la
biblioteca que esta a dos cuadras, se que sirven un buen café además de ser
biblioteca y creo que lo conoces así que
no pondrás excusas idiotas para no ir – concluyo con superioridad.
- ok, (pensando en que la bibliotecaria
era la vecina de al lado de mi casa y siempre estaba para ayudarnos a mi abuela
y a mi, además de ser su mas frecuente visitante en la biblioteca así que nada
malo pasaría) pero como sabia él…
- lo se por que estaba escrito en la
información de la tapa Lena.
Súmale
a las cosas para practicar tu problema de memoria en cuanto a lo que escribes.
- como supiste lo que…. – dije con enojo
- por que eres muy transparente y te
quedaste mirándome como si te preguntaras ¿como sabia? – concluyo… y luego de
unos minutos mirándolo raro, emprendimos el camino a la biblioteca.
Una vez allí, nos limitamos a hablar entre enojos y bromas
de que hojas correspondían y si teníamos que seguir el hilo del tema que había
tocado el último texto, para seguir un aire más lúdico. Mientras pude notar que
Marlene, la bibliotecaria no se encontraba, lo que me pareció extraño teniendo
en cuenta la hora. Pero me limite a hablar con Tom y luego de varios acuerdos, ya teniendo el
cuaderno en mis manos me fije en un grabado que tenia el cuaderno en la
contratapa y que había llamado mi atención.
Era el grabado de un reloj formado por
arcos que se entrelazaban hacia fuera y hacia adentro. Sin números, solo los
respectivos puntos de cada horario y sus manecillas de color negro apuntaban a las
17:00 horas. Un reloj sumamente extraño con una forma abstracta que me hacia
recordar a una estrella gótica. Y pensando que lo había hecho Tom repuse
enojada
-
hey,
¿que te dije de hacer modificaciones en el cuaderno?
Mirándome con aire
confundido contesto
-
yo no
hice ninguna modificación, ese reloj que señalas ya estaba allí, es mas tenias
escrito un texto: “reloj sin cuerda” en el que recuerdo notar cierta citación
del tiempo y el reloj. Seriamente Lena
ese problemita tuyo de memoria es bastante grave. – me miro incrédulo.
-
y no
termino de sentirme confundida cuando suena mi celular. era una situación
bastante extraña para mi ya que solo tenia el numero de mi abuela con la que vivía, por que mis padres murieron en un accidente
de transito cuando tenia 2 años. Por lo que pedí disculpas, me separe de Tom
para poder contestar la llamada, pero en cuanto respondí oí que
quien hablaba era Marlene desde el teléfono de mi abuela supuse que algo realmente grave estaba
pasando.
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Hay un momento en la vida que todos
consideramos impactante, para bien o para mal, simplemente un quiebre que pone
el mundo en el que habitas, de cabeza. Un segundo en el que todo cambia, en el
que algo se va o algo llega.
Siempre
es inesperado, pero cuando es para mal sientes que en ese segundo, todo perdió
su valor, en el que te replanteas tu vida a pesar de que aun no ha pasado, que
aun hay esperanza. En ese momento en el que te preguntas, ¿realmente esta
pasando?, aquel segundo en el que pasaría a estar sola…
Colgué el celular rápidamente y solo atine
a volver a donde estaban mis cosas para ir directo al hospital, me encontraba
en una especie de shock.
Me limite a tomar el cuaderno y mis cosas
en la mesa notando que Tom había desaparecido, pero en ese momento poco me
importaba donde se encontraba, así que solo me fui de aquel lugar.
-que bueno que ya llegaste Lena- exclamo
Marlene desde el pasillo del hospital
- ¿que paso con la abuela?, ¿Cómo esta?-
- cariño, estaba cocinando como siempre, y
sabes que tu abuela es delicada del corazón. Yo estaba ahí, y sonó el teléfono
de la casa y no se quien la abra llamado, ni que le habrá dicho pero
seguramente fue algo muy fuerte por que tu abuela sufrió un infarto.. –
esperando mi reacción.
- ¿que tan
grave es? , decime que esta bien por favor- casi en llanto.
- por ahora esta estable, pero se
encuentra en una situación bastante complicada Lena, te recomiendo que te
calmes un poco y solo tenemos que esperar-
- ¿cual es la habitación?
- 05, esta en planta alta, pero solo
puedes estar en el pasillo por ahora no permiten estar dentro.
- esta bien, te agradezco mucho todo
Marlene, gracias por estar.
- de nada corazón, yo iré a comprar unas
cosas para que al menos comamos, te encuentro en un rato.
- ok, de nuevo gracias –
Marlene sonrió débilmente y se fue. Yo
solo pude atinar a calmarme un poco y a ir al pasillo de la habitación. Viendo
que no había nadie, entre a la habitación. Allí estaba en una cama con algunos
tubos, pálida y frágil. No era ella, me parecía tan irreal… y sacándome de mi
mente la enfermera que me sorprendió dentro
echándome prácticamente, dejándome nuevamente en el pasillo.
Aun no podía creer que mi abuela, Ciria
shadow, estuviera así, ella siempre es tan fuerte, tan misteriosa y reservada
pero a la vez alegre que nunca hubiera pensado en una situación semejante.
Si bien mi vida siempre se torno monótona
y aburrida, ella siempre me animaba a salir, ella solo era la versión de mi
analítica forma de ser pero alegre. Si, tan raro como suena, una “yo” alegre, y
aunque yo pocas veces soy demostrativa
con ella, me parece el ser mas complejo de conocer y la quiero.
Ella siempre tiene esa mirada indescifrable
que te inhibe y al momento siguiente te invita a tomar una taza de chocolate caliente, habla de
miles de cosas pero le preguntas algo raro y ella lo evita inteligentemente, es
fuerte y demandante pero es sensible a los sentimientos de los demás, es
caprichosa y quejosa, pero también es responsable y va a fondo, se queja de su
edad pero poco la demuestra. Tan simple
y contradictoria como parece, es mi abuela.
Yo siempre estuve con ella, puesto que no
conocí a mis padres. Por lo que es mi tutora y única pariente cercana.
La espera por un diagnostico formal medico
me estaba matando y no poder verla, aun mas.
Entonces me acorde de mi cuaderno. Aquel
me lo había regalado mi abuela hace unos meses atrás, en mi cumpleaños numero
17 así que es muy especial para mi ya que nunca le conté a nadie que escribía y
ella fue la primera y única en darse cuenta, un día que escribí en un ticket
del supermercado, hasta que llego Tom. Así que saque el cuaderno de mi mochila
y escribí las siguientes líneas:
Sus oídos ya no escuchan muy bien, su voz se apaga poco a
poco , sus huesos de endurecen y su mente se pierde, pero sus ojos, esos ojos
encubren una vida, tras el brillo de esos ojos hay una historia de amor, un
dolor clavado en el alma, el recuerdo de los que ya no están, detrás de
aquellos ojos , esta la joven que corría , que tenia miedos , que quiso y fue
querida , que perdió y gano innumerables de veces, esta la chica que sufrió y
lucho por lo que quiso
aquellos ojos, fuertes y débiles a la vez , que de tanto en tanto
de inundan de salinas lagrimas , todos recuerdos que caen por sus arrugadas
mejillas, como el camino que alguna vez tomo. sus recuerdos mezclados entre el
presente y el pasado , recuerda los días felices , recuerda , y siente que poco
se acuerda pero que sin duda no se arrepiente de nada.
a pesar de su frágil voz, de sus pasos de bebe, de el oír y
entender poco de lo que hablan a su alrededor, ella observa a todos
crecer y cambiar poco a poco, como alguna vez ella fue observada.
tiene en sus ojos la sabiduría de una vida , y la torpeza vivida,
la mirada franca y aveces caprichosa , aveces reniega de su condición y aveces
hace de ello conveniente, aveces se ríe débilmente mirando a un niño , pensando
cuando tiempo paso de ser así
entre sus manos la cruz a la que se aferra , como si su vida se
redujera en sus cuatro puntas, su mirada latente a la vida , a lo que alguna
vez fue, a lo que salio de si y a lo que perdió en el camino. en sus ojos la
valentía y el miedo , aquellas agujas de tejer esperando a que alguien necesite
que le fabrique un abrigo, y esas manos que desean ser tomadas, esas mejillas
que desean ser besadas, aquel corazón que necesita que coloreen su existencia
blanca y negra, que haga a sus oídos escuchar, a su voz cobrar fuerza y
que enciendan sus huesos, que revoloteen y muevan aquel empolvado corazón como
las mariposas en las rosas que tanto cuida .
En esos ojos cansados, esos ojos que a pesar de guardar tanto,
brillan una vez mas al escuchar :¿ como estas abuela?...
Secándome algunas lágrimas al terminar de escribir, note que en la
página anterior, escrito con lápiz se hallaba un número de celular escrito y
debajo una nota:
Lena, tuve que irme, si algo pasa mándame un mensaje o llámame ;)
-
estúpido-
exclame pero extrañamente note una débil sonrisa en mi rostro.
Tom si que era extraño – pensé pero siendo yo, no puedo juzgar a
nadie de extraño creo
Pero si pensamos en cosas extrañas, tengo varias preguntas dándome
vueltas:
¿Quién llamó a mi abuela y que fue lo que dijo para producirle tal
estado?
¿Por que Tom se fue tan misteriosamente?
Y ¿Qué con el reloj del cuaderno, podría jurar que lo vi. Antes,
pero no se donde
Aghh, tantas preguntas me
dije, esto me esta volviendo loca, pero por sobre todo
¿Que es lo que esta pasando?
Esto se esta volviendo extraño y no se por que, pero cada vez
siento mas, que el tiempo me corre.
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